Alimentación Saludable

En las últimas cuatro décadas, la prevalencia de obesidad ha aumentado tanto en países industrializados como en países en desarrollo y su causa aparente está determinada por un aumento de la ingesta calórica y la disminución en la actividad física suficiente. Durante el año 1995 la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró a la obesidad como una enfermedad y en Chile, hace más de una década es considerada como una patología multicausal. Este factor de riesgo cardiovascular favorece el debut de patologías crónicas, por lo que se hace fundamental la adopción de estilos de vida más saludables y en consecuencia la prevención de enfermedades crónicas no transmisibles

Los elementos que se ven asociados al aumento de esta patología son entre otros, la publicidad de alimentos de alta densidad energética y alto contenido de nutrientes críticos (sodio, azúcares, grasas saturadas y trans), el aumento en el tamaño de las porciones, el entorno familiar que influye en los hábitos de ingesta y estilos de vida de niños, niñas y adolescentes; además de factores asociados al transporte y tipo de ocupación (Jacoby, E. 2004; Kain J. et al., 2005). A esto se suma el ambiente escolar y comunitario que facilita el acceso a productos no saludables, el alto costo y una disparidad en la oferta de alimentos sanos y entornos comunitarios que desestimulan la vida al aire libre y actividad física.

Las principales causas de enfermedad y muerte están asociadas a problemas de salud ligados al envejecimiento y a los hábitos de vida poco saludables. La malnutrición por exceso ha afectado a todos los grupos etarios de la población Chilena y Magallanes no es la excepción, en nuestra región son cada vez más las personas que presentan sobrepeso y obesidad. De acuerdo al Mapa Nutricional de JUNAEB del año 2015, en primero básico el 26.4% de los escolares presenta obesidad y un 28.2% presenta sobrepeso, es decir, más de la mitad de los niños y niñas ya tiene exceso de peso a los seis años de edad. Dichas cifras aumentan proporcionalmente a la progresión de la edad, lo que se condice con la información del Departamento de Estadística en Salud (DEIS)/MINSAL año 2016, que señala que el 32.3% de personas entre 15 y 64 años presentan obesidad y el 34.6% de la población mayor a 65 años la padece

La evidencia científica sostiene que las acciones más costo efectivas, son aquellas iniciadas precozmente. Especialmente en aquellos grupos que desde las primeras etapas de la vida, se pueden catalogar como de mayor vulnerabilidad (Canadian Clinical Practice Guidelines, 2006). De esta forma, cobra relevancia la integración de intervenciones en el sistema escolar, mediante acciones de promoción de salud y preventivas, que permitan acoger con programas especiales a los grupos con sobrepeso y obesidad de menor riesgo (Consensus Statement, 2006; AAP, 2003; Burrows R. et al., 2000). Así mismo, la promoción de salud no sólo se desarrolla en el entorno educacional, sino que propone intervenciones a nivel comunal y laboral.

Frente a esta situación, el Ministerio de Salud en conjunto con otros sectores, está desarrollando diferentes estrategias de promoción y prevención, con el propósito de generar ambientes más saludables y mejores condiciones para facilitar el acceso a una alimentación equilibrada, orientando a la población a adoptar hábitos de vida saludables. La obesidad es un tema relevante dentro de la salud pública del país, ha sido priorizada su intervención en la Estrategia Nacional de Salud. Dicha estrategia elaborada por el MINSAL, propone que al año 2020 la obesidad del niño o niña de 6 años sea igual o menor a un 8,6%. Durante las últimas décadas Chile ha trabajado en diferentes leyes, programas y estrategias para enfrentar la malnutrición, con resultados muy favorables para el caso de la malnutrición por déficit. Sin embargo, en el caso de la malnutrición por exceso, los resultados no han sido favorables, principalmente en el caso de la obesidad infantil, ya que su tendencia se mantiene al alza.

Complementando lo anterior, el 6 de julio de 2012, se publicó en el Diario Oficial, la Ley N° 20.606, sobre Composición Nutricional de los Alimentos y su Publicidad. El objetivo de esta Ley, más conocida como “Etiquetado de los Alimentos”, es establecer normas que permitan entregar una información más clara y comprensible sobre el contenido de nutrientes críticos de los alimentos ( azúcar, grasa saturada, sodio y calorías), a través de un rotulado visible y frontal “ALTO EN…”, con el fin de orientar a los consumidores en su elección. Dicha ley considera aspectos tales como la prohibición de la venta de estos productos en establecimientos educacionales y ofrece un marco regulatorio respecto de su publicidad y promoción. También establece en su artículo 4° que los establecimientos de educación parvularia, básica y media del país deberán incluir, en todos sus niveles y modalidades de enseñanza, actividades didácticas y físicas que contribuyan a desarrollar hábitos de una alimentación saludable y adviertan sobre los efectos nocivos de una dieta alta en nutrientes críticos, cuyo consumo puede representar un riesgo para la salud y  fomentar la actividad física y práctica del deporte, a fin de generar en sus estudiantes el hábito de una vida activa y saludable.

A fin de complementar la legislación vigente y los objetivos establecidos por la Estrategia Nacional de Salud, se han publicado las guías alimentarias para la población. Estas corresponden a un conjunto de mensajes educativos que adaptan los conocimientos científicos sobre alimentación saludable y actividad física a nuestro contexto.

Considera los 11 siguientes mensajes:

GUÍAS ALIMENTARIAS PARA LA POBLACIÓN

  1. Para mantener un peso saludable come sano y realiza actividad física diariamente.
  2. Pasa menos tiempo frente al computador o la tele y camina a paso rápido, mínimo 30 minutos al día.
  3. Come alimentos con poca sal y saca el salero de la mesa.
  4. Si quieres tener un peso saludable, evita el azúcar, dulces, bebidas y jugos azucarados.
  5. Cuida tu corazón evitando las frituras y alimentos con grasas como cecinas y mayonesa.
  6. Come 5 veces verduras y frutas frescas de distintos colores, cada día.
  7. Para fortalecer tus huesos, consume 3 veces al día lácteos bajos en grasa y azúcar.
  8. Para mantener sano tu corazón, come pescado al horno o a la plancha, 2 veces por semana.
  9. Consume legumbres al menos dos veces por semana, sin mezclarlas con cecinas.
  10. Para mantenerte hidratado, toma 6 a 8 vasos de agua al día.
  11. Lee y compara las etiquetas de los alimentos y prefiere los que tengan menos grasas, azúcar y sal (sodio).

Fuente: Guías alimentarias para la población MINSAL 2013

 

A nivel del gobierno local, es fundamental desarrollar permanentemente el trabajo intersectorial, puesto que las estrategias deben apuntar a promover el acceso y apoyar la elección de una alimentación saludable. Cabe destacar que los hábitos alimentarios responden a tradiciones locales y regionales. Por consiguiente, las estrategias a implementar deben ser culturalmente apropiadas y adecuarse a fin de ser pertinentes territorialmente.

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